El láser usa energía eléctrica para hacer que el dióxido de carbono emita un potente haz de luz infrarrojo invisible. La luz infrarroja es, de hecho, una forma de energía calorífica, de modo que cuando el haz se dirige al substrato de su embalaje, el calor vaporiza o graba la superficie del substrato, creando una marca.
Es necesario orientar el haz del láser para crear caracteres e imágenes. Para orientarlo existen varios métodos, algunos de los cuales necesitan niveles de energía muy altos (y por tanto muy costosos). Dado que la energía para el láser se vende por vatios, el uso eficiente de la energía disponible es vital para el costo inicial del equipo, además para su fiabilidad y el costo general de propiedad.
El codificador láser SmartLase es muy eficiente en su uso de la energía láser, permitiéndonos utilizar un láser pequeño, de bajo costo y enfriado por aire. Los espejos controlados por ordenador dirigen el haz láser al substrato para crear el carácter o imagen deseado. Todo esto sucede en forma increíblemente rápida, permitiendo la impresión de códigos nítidos, limpios y precisos incluso en superficies en movimiento.
La duración y fiabilidad del tubo láser depende en gran medida del número de veces que se active y desactive la emisión del láser. Los codificadores láser de la competencia se activan y desactivan para cada carácter, mientras que los codificadores SmartLase de MARKEM lo hacen para cada leyenda. Imagine la inscripción de una leyenda de 30 caracteres en 30 paquetes. Un codificador de la competencia tendría que activarse y desactivarse 900 veces, mientras que un SmartLase sólo lo hará en 30 ocasiones. Por ello, no es sorprendente que los codificadores SmartLase de MARKEM sean los más fiables de la industria.
Dado que algunos substratos (como los cartones impresos) necesitan menos energía para el marcado, los codificadores SmartLase permiten que el usuario controle la energía que se aplicará a la superficie. Un uso eficiente y controlable de la energía disponible no sólo reduce costos, si no que tiene un efecto positivo sobre el rendimiento. Los ensayos continuos de fiabilidad en distintas condiciones de trabajo muestran que los codificadores SmartLase ofrecen un tiempo medio entre fallos de más de 27.000 horas. La combinación de precios accesibles y óptimos niveles de rendimiento nos ha ayudado a vender más codificadores láser que cualquier otra empresa.
Cada equipo de la gama de codificadores SmartLase ofrece muchas ventajas
Si necesita una descripción más completa de los distintos codificadores SmartLase de MARKEM diríjase a los "links" que aparecen a continuación.